CARTA DE LA MISIONERA VIRGINIA ALFARO CON MOTIVO DE LA CELEBRACIÓN DEL 25 ANIVERSARIO DE LOS ENVÍOS MISIONEROS DE JMV A HONDURAS
Como le podré pagar, Señor, tanto bien como me ha hecho…
Con estas palabras del Salmo 116 expresaba mi experiencia misionera hace dos años cuando desde Honduras salía enviada para la Comunidad de Mozambique y continua a nacer desde el corazón un agradecimiento profundo a Dios que me ofreció la vocación misionera y que me llevó hasta Honduras para compartir en esa realidad con el pueblo hondureño, con la Iglesia de la Diócesis de San Pedro Sula, con las diferentes personas con las que compartí la vida de la comunidad, con los jóvenes enviados que fueron acogidos por la comunidad, con los Padres de la Provincia de Barcelona, con la Familia Vicentina…
A todos ellos gracias por lo que aportaron a mi VIDA. Agradezco el acompañamiento, el compartir, la ayuda, la cercanía, el testimonio, la confianza, los retos, los desafíos, las oportunidades, …que me ayudaron a crecer y a madurar tanto a nivel humano como en mi vida de fe y en la vocación misionera.
Somos muchos los que hemos tenido oportunidad de vivir el regalo de la misión en este tiempo.
CARTA DEL MISIONERO ANTONIO SÁNCHEZ GARCÍA CON MOTIVO DE LA CELEBRACIÓN DEL 25 ANIVERSARIO DE LOS ENVÍOS MISIONEROS DE JMV A HONDURAS
El envío misionero a Honduras en el año 1985 es uno de los acontecimientos más importantes de mi vida. Me marcaron con un antes y un después.
Un antes experimentando la fe en mi pueblo, con mi familia como animadora de esa pequeña iglesia doméstica, con las Hijas de la Caridad mostrándome el seguimiento de Cristo en los pobres, con mi comunidad de JMV y con tantos jóvenes de JMV de la provincia de Sevilla.
Un después al compartir la fe con todos los enviados de JMV España y el pueblo de Honduras. El impacto fue tremendo y constato que “los pobres son nuestros amos y señores que nos evangelizan”.
Se nos invitó para fundar JMV sobre una estructura de Pastoral Juvenil de las parroquias vicentinas. Los jóvenes estaban superorganizados y comprometidos. En definitiva el puchero tenía todos sus avios, solo faltaba el punto de sal.
Pero la actitud de los Padres Paúles de la provincia de Barcelona, con su comportamiento, con sus ganas de mostrarnos todas las realidades, su capacidad de delegar y sobretodo el entusiasmo por compartir la misión fue algo que me marcó en ese entonces y me sigue marcando.
Antonio Sánchez García
Misionero laico
Paúles de Barcelona
CARTA DE LA COMUNIDAD PERMANENTE DE HONDURAS CON MOTIVO DE LA CELEBRACIÓN DEL 25 ANIVERSARIO DE LOS ENVÍOS MISIONEROS DE JMV A HONDURAS
PAPELES AMARILLOS
Hay un cajón en la casa con un montón de papeles amarillos. Visto desde fuera solo son eso, papeles amarillos y bastante viejos, escritos a mano, unos, y con máquina de escribir, de las antiguas, otros. Claro, son de 1985. Sin embargo para nosotros son un regalo, un legado. Guardan la memoria de los primeros jóvenes misioneros de JMV que estuvieron en Honduras. Describen las reuniones, la organización, la pastoral, las alegrías, las dificultades, la vida de fe y oración, los gastos…pero, sobre todo, la ilusión de aquellos primeros misioneros y misioneras que fueron abriendo camino y haciendo realidad la vocación laical misionera en JMV.
Eran grupos muy grandes, de más de 20 personas, repartidos, en las diferentes parroquias, pues los Padres Vicentinos estaban a lo largo de toda la Costa Norte, desde Trujillo hasta Santa Bárbara.
Las acciones pastorales fueron muy diversas: formación catequética, campañas de evangelización, formación de valores con jóvenes y niños, acompañamiento a los grupos de JMV, Pastoral Social…
Los fundamentos y los objetivos siempre han sido los mismos desde el comienzo: ser Iglesia, estar cerca de los más pobres, suscitar el reino de Dios, hacer de la vocación laica y misionera una realidad de servicio, de entrega desinteresada, de compartir Fe, Vida y Misión, desde el carisma vicentino.
Son muchas y muchos los misioneros que desde entonces han formado parte de la Comunidad Permanente misionera de Honduras.