CENTENARIO DE LOS PADRES PAÚLES EN HONDURAS
1910-2010

La Comunidad de Misioneros de nuestra Provincia en Honduras, ha diseñado, con varios años de antelación, la preparación del Centenerio de la Congregación de la Misión en el país centroamericano.

Honduras es, hoy por hoy, tierra de misión. (No es una frase, ciertamente está bajo la Propagación de la Fe). Para nuestra Provincia es motivo de regocijo ser y sentirse misionera en un país altamente endeudado y empobrecido. Honduras es actualmente el segundo país más pobre del continente americano. Muchos misioneros desde el año 1910 hasta hoy se han gastado hasta dar la vida por la evangelización y el servicio a la Iglesia Católica en Honduras.

Cien años son "un ayer que pasó", pero la semilla plantada en Trujillo, Ceiba, Tela, Puerto Cortés, San Pedro Sula, Tegucigalpa y la Moskitia, (todo ello en la Costa Norte del país) sigue creciendo sin que los agricultores se den cuenta porque es quien nos llamó, nuestro Señor, el que hace germinar la Palabra, la entrega, la caridad, la evangelización, nuestra presencia, en suma, la misión toda, que es la misión de la del Evangelio de Jesucristo y de la Iglesia.

La ilusión es tal que, aunado a la alegría de la Familia Vicentina, seguiremos la Misión muy de cerca al pobre, lugar de encuentro teológico del vicentino con Dios. Seguimos a Jesús, y esta es, en verdad, hoy por hoy, por la cual deseamos vivir en fidelidad a nuestro carisma en la Iglesia y en el mundo.


El gozo de sentirnos misioneros en tierra de misión trasciende a la Familia Vicentina (Hondufavi). También ésta participa del don de Dios, que ha llamado a la Pequeña Compañía (C.M.) para que imite al Señor en la evangelización de los pobres y en la promoción humana de niños, jóvenes, enfermos, ancianos y necesitado.

Eefectivamente, los misioneros promueven humanamente a los pobres en programas como Amigos Para Siempre, Puerta Abierta, Margarita Nasseau, la Pastoral Social de la Parroquia San Vicente de Paúl y todas las inspiradas y motivadas desde el carisma en nuestro Santo Fundador (OSOVI).

Hondufavi, (Familia Vicentina en Honduras) es un signo claro de la fuerte presencia del carisma de San Vicente de Paúl en Honduras, el cual se multiplica y se expande por la geografía hondureña.

Es motivo de acción de gracias al Señor porque ha querido que se despertaran muchas vocaciones laicales por medio de las diferenes ramas de la familia de San Vicente de Paúl, a saber: CM, HHCC, CSVP, AIC, JMV, MISEVI, en Honduras al servicio de los pobres y otras vocaciones presbiterales para la Iglesia Local, la cual se ha visto grandemente favorecida con el trabajo pastoral y misionero durante estos 100 años de presencia en tierra catracha.

El trabajo misionero de la CM en Honduras ha sido intenso, silencioso, pero fecundo. La celebración del Centenario nos permite mirar el pasado con los ojos de Dios que perdona los errores, da luz y sabiduría para discernir nuevos caminos y da la gracia para continuar la obra plantada por su mano.

Sirve, asimismo, para evaluar objetivamente el trabajo misionero y proyectar para el futuro, de una forma renovada y dinámica, el fin de la Congregación de la Misión, siempre vivo y presente.

La Parroquia San Vicente de Paúl combina la pastoral litúrgica y catequética con un fuerte entronque en la pastoral social. Ésta comprende varios niveles de servicio al pobre, directo y efectivo, a saber: servicio en el área de la Salud con atención in situ a los campesinos y en el Dispensario Médico en la sede parroquial; el servicio en el área de educación para estudiantes de las zonas marginales de San Pedro Sula y de las aldeas de la montaña de El Merendón donde hay dos escuelas agrícolas.

La media anual de estudiantes a los que respalda la misión en San Pedro Sula es de 700 alumnos, sin contar los del área de inglés y de computación -otras dos importantes áreas de Educación- en las que los alumnos sobrepasan la media antes dicha.
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