ASAMBLEA GENERAL – PARIS 2010
París, 11 de julio de 2010
Apreciados co-hermanos de la provincia:
Hemos pasado ya el meridiano de la Asamblea General, ciertamente no me he comunicado mucho durante la misma, así que me dirijo ahora directamente a todos vosotros. Aunque se que estáis bien informados de todo lo que aquí ocurre, gracias a los medios modernos que nos facilitan conocer todo sucede casi en tiempo real, me refiero a nuestra página web (www.cmglobal.org), con sus crónicas e imágenes.
Mi intención con estas palabras es transmitiros mi experiencia de cómo se ha ido desarrollando la asamblea; experiencia ciertamente incompleta ya que esta no ha terminado todavía, pero valida para poder unirnos más a todo lo que aquí en París se va desarrollando.
Después de los prolegómenos propios y necesarios de toda reunión de este tipo, se inició la discusión del directorio, la cual se alargó más de lo previsto, ya que en una gran parte del directorio se habían introducido cambos significativos; algunos sugeridos por la Asamblea General 2004, otros incorporados por la comisión preparatoria y por la curia general. Entre las novedades mas significativas estaba el nuevo proceso de elección del superior general. Hechas las oportunas aclaraciones y aportaciones de los asambleístas, la mayor parte de las novedades entraron en el nuevo directorio.
Constituir la comisión central fue el trabajo de los primeros días; comenzando por los secretarios: Corpus Delgado y Rolando Santos (Visitador de Filipinas). Después por los tres moderadores propuestos por el Superior General: Gabriel Naranjo (Colombia), Jean Landousies (París) y Denis Holtschneider (USA-Este). La Comisión se completó con la elección de cinco miembros por parte de toda la Asamblea. Todo ello se intercaló con informes varios durante los tres primeros días. Una de las novedades de esta asamblea fueron las actas, estas ya no se entregaron en papel, sino que fueron enviadas vía email a cada asambleísta y proyectadas en pantalla en la sala para su lectura. Esto fue posible gracias a los modernos medios de que dispone la sala de conferencias que la HH.CC. pusieron a nuestra disposición.
El relato de los distintos trabajos que hemos realizado hasta el día de hoy no es facil, ya que unos se intercalan en otros. Sin seguir un estricto orden cronológico trataré de hacerlo lo más ordenadamente posible.
El informe del Superior General recalcó el esfuerzo realizado por dar seguimiento a lo iniciado por1 su predecesor, P. Robert Maloney; entre otras actividades, los cursos del CIF, las misiones internacionales, la reflexión sobre el cambio sistémico, etc. Respecto a las misiones internacionales se siguen estudiando nuevos lugares: Cochabamba (Bolivia), Angola, Chad, Kazajstán e inclúso, China. Ha estado muy comprometido con el acompañamiento a la Familia Vicentina y a su fortalecimiento; asistiendo a las asambleas generales de casi todas las otras ramas vicentinas, y a otras reuniones de importancia.
El P. Gregorio expresó su preocupación por la necesidad, según su experiencia, de reestructurar el trabajo de la Curia General, distribuyendo a cada consejero un área de trabajo (por ejemplo: Misioneros en dificultad, Misiones Ad Gentes, Familia Vicenciana, Formación inicial y permanente y Justicia y Paz). Aconsejó también que la curia tenga un consejero más, o sea cinco, de modo que pudiese haber una mejor representación de todos los continentes donde está presente la Congregación. Terminó su exposición haciéndonos cinco recomendaciones:
El Secretario General, P. Claudio Santangelo, a través de los datos estadísticos, nos hizo hincapié en el descenso global de miembros que ha sufrido la Congregación. Al finalizar el año 2009 éramos 3299 misioneros (30 obispos; 2999 padres; 69 diáconos; 157 hermanos; 44 incorporados). Esto descenso, no está motivado tanto por la muerte natural de los misioneros, sino por los que han abandonado la Congregación. A partir de estos datos se generó un rico diálogo sobre las causas de estos abandonos en cada provincia o región y también de la importancia de fortalecer la fidelidad a la vocación.
Las Conferencias de Provincias de los distintos continentes nos recordaron el camino andado desde la última asamblea, y como se le ha dado seguimiento a las líneas de acción continentales que allí se aprobaron. El balance global pareció positivo, aunque no todos están en el mismo nivel, se aprecia: