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Templo parroquial Medalla Milagrosa,
Tegucigalpa
Hay cinco capillas pequeñas, pertenecientes
a la Medalla Milagrosa, ubicadas en las zonas más pobres
de la capital hondureña. Estas son, a saber: Ntra. Sra. de
la Esperanza, en la colonia del mismo nombre; Sagrado Corazón
de Jesús, Col. 28 de Marzo; San Judas Tadeo, Col. Izaguirre;
Stma.Trinidad, Col. Brisas del Valle y Santa Cruz, Col. Fraternidad.
Estas
colonias y barrios están conformadas por migrantes de otras
ciudades y lugares del país, pocos son del municipio Francisco
Morazán. Cada iglesia está presidida por su su Consejo
Comunitario, animados por el P. Jesús Palau y el P. Samuel
Finley, vicarios parroquiales.
Estos consejos de comunidades se reúnen en
Consejo Parroquial cada vez que son convocados por el párroco.
Eventualmente participan en la sede en actividades parroquiales
para mantener los lazos de unidad y sentido de pertenencia a la
parroquia.
En la sede hay un equipo de catequistas que lleva
la catequesis infantil y juvenil. Asimismo, en todas las comunidades
hay catequesis de niños y jóvenes. Con la excepción,
Santa Cruz no tiene pastoral juvenil.
En algunas comunidades hay guarderías, pertenecientes
a Osovi. Para las necesidades más urgentes de los pobres
se acude a la sede parroquial y se solicita ayuda a la comunidad,
la cual responde favorablemente cada vez que se le solicita su colaboración.
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En lo que concierne a
la atención pastoral y espiritual, todas las comunidades
gozan de los debidos cuidados. Semanalmente tienen la eucaristía
y la visita frecuente a los enfermos y cada vez que hace falta.
En esta misma línea, el P. Samuel Finley detenta la capellanía
del Hospiral San Felipe, el cual está en la demarcación
de la parroquia.
Las fiestas parroquiales principales
son fuertes. Así, por ejemplo, cada año se celebra
la fiestra patronal con gran júbilo y esmero. Todas las comunidades
se hacen presente, alimentando de esta manera la devoción
a la Virgen Milagrosa, la vida eclesial y la convivencia fraterna.
La parroquia la Milagrosa se ocupa de la formación
bíblica, litúrgica, pastoral social, doctrina social
de la iglesia y Aparecida. Sin embargo, siempre quedan retos pendientes:
la formación de los laicos. Aunque en el pasado se ha hecho
lo posible por formar a los laicos, se siente que ha habido un estancamiento
en la formación social, litúrgica y doctrina social
de la Iglesia. Otros retos pendientes son la pastoral juvenil, la
catequesis infantil, y la pastoral de tercera edad (adultos mayores).
En
sábados y domingos se dan las charlas prebautismales --sede--.
Hay un equipo de evangelización que da las charlas. Una media
de 30 niños son bautizados cada semana. Viene gente de muchos
lugares, de otras parroquias inclusive.
En la parroquia existen, sobre todo en las comunidades,
diferentes grupos y movimientos, a saber: Renovación Carismática,
Osovi, pastoral juvenil, Juan XXIII.
En la cabecera de la parroquia, en cambio, existe
la presencia de pastoral social, Osovi, que se encarga de dar respuesta
a las diferentes necesidades de los pobres; el momiviento de evangelización
de familias Camino; y los diferentes carismas eclesiales como Neocatecumenado,
Victoria de Dios, Renovación Carismática, Legión
de María, JMV, Pastoral Juvenil Carismática, Pastoral
Juvenil Latinoamericana diocesana.

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En las demás comunidades,
concretamente Stma. Trinidad, está la AMM fortalecida por
la existencia de dos coros de la virgen.
En
las comunidades es fácil trabajar pastoralmente, fácil
de organizar. Allí la gente es sencilla, más dispuesta
y con menos complicaciones para involucrarse en las acciones de
la iglesia. En cambio, en la sede se complica el compromiso pastoral
de los fieles laicos, tal vez por su nivel social y económmico.
Aquí es fácil obtener ayudas puntuales; ayudan bastante,
en lo que sea, pero nada más.
Como parroquia todas las comunidades o iglesias
participan en las fiestas mayores de la arquidiócesis, especialmente
en la fiesta de la Virgen de Suyapa, -Patrona de Honduras-, Misa
del Papa, 40 Horas, Semana Santa.
En general, la relación con otras parroquias
es escasa. Sin embargo, los sacerdotes vecinos ayudan en confesiones
y misas; y, eventualmente, se reúnen para convivir y hablar
de sus preocupaciones.
Como parroquia se participa en el presbiterio, allí
se tratan cosas importantes, se enteran de cuestiones delicadas,
se solidarizan con los presbíteros enfermos.
Una
característica propia de la parroquia de la Medalla Milagrosa
es la atención especial que presta a los enfermos, así
como el acompañamiento a las familias dolientes. Este apostolado
es muy valorado por los fieles y es una de las cosas que atrae a
la gente a la iglesia.
Todos los días la oficina parroquial está
al servicio de la feligresía, con dos secretarias que atienden
al teléfono, acogen y atienden a las personas que llegan
a solicitar certificados, intención de misas, bendiciones,
funerales, etc. Son un enlace fundamental entre los misioneros y
los fieles laicos.
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