Programa Amigos Para Siempre

El objetivo del programa APS es desarrollar una labor socioeducativa con niños en situación de riesgo social y prevenir su ingreso al mundo de la explotación sexual, drogadicción y delincuencia, que son los flagelos más directos que tienen.

 

Niños y niñas de APS en una actividad de tiempo libre

El programa Amigos Para Siempre (APS), surgió en 1992 a partir del estudio de la realidad que realizara el entonces párroco, a través de la Pastoral Social, de la parroquia San José de San Pedro Sula, Luis Solé, (hoy obispo de la Diócesis de Trujillo, Honduras).

A raíz del estudio, en el que colaboró JMV, se detectó la necesidad urgente de poner atención a los niños de los barrios Cabañas, Medina y, sobre todo, Sunceri. Virginia Alfaro elabora un proyecto y lo presenta. Es en el año 1993 cuando se dan los primeros pasos de una propuesta educativa gradual, concreta. A partir de ahí se empieza a buscar un lugar adecuado para iniciar con el proyecto APS.

El programa empezó con visitas de calle, juegos de calle y, posteriormente, se alquila un local que, a medida que fue pasando el tiempo y la acogida que hubo en la comunidad, logró tener un local propio en el Pasaje La Virtud, barrio Sunceri, al sureste de San Pedro Sula.

El objetivo del programa APS es desarrollar una labor socioeducativa con niños en situación de riesgo social y prevenir su ingreso al mundo de la explotación sexual, drogadicción y delincuencia, que son los flagelos más directos que tienen.

Sunceri es la zona más conflictiva del sureste de la ciudad sampedrana. Es el lugar donde hay más tráfico de droga del sector urbano que, además destaca por el fuerte índice de explotación sexual de menores y por ser la sede de una de las pandillas juveniles organizadas más temibles. El contexto sicosocial descrito es el caldo de cultivo para que los niños se vean expuestos a los peligros que amenazan su crecimiento, su salud y sus derechos civiles.

APS, viendo el clima amenazante que reina en el sector, ofrece una opción diferente a la que ofrece el ambiente, es decir, la revención. Vale decir que el programa APS no trabaja con niños que ya están en las drogas, sino propiamente en la prevención de aquellos que corren peligro de caer en ellas o en las pandillas, para evitar que ellos puedan ingresar en ese mundo.

Un fuerte de APS es el juego de calle, que donde se detecta la problemática que afecta a los niños, se puede hablar con ellos y se logra conocer su realidad más cercana. Por medio de esta metodología del "juego de calle" se entra en confianza con los niños y se les invita a conocer el programa.

En la actualidad, 270 niños se benefician directamente del programa. La edad de todos ellos va de los 5 años a los 16. No quiere decir que cuando cumplen los 16 años se les expulsa. No, se les busca otras alternativas como la colocación en un empleo, según la formación y según se vayan desarrollando.

 

 

700 son los beneficiarios indirectos. Estos son, a saber: los padres, hermanos, primos y otros niños del barrio. También, con el apoyo del Ministerio de Educación, se benefician de APS los niños de las escuelas del sector. 1.500, a los cuales mensualmente se les da una formación preventiva, así como una formación en valores. Esta formación la reciben tanto los padres como los maestros y los niños.

La Junta Directiva, presidida por el P. Superior de los Paúles en Honduras, está compuesta por un grupo de personas de reconocida autoridad moral que vela por el cumplimiento de los objetivos del programa APS y las difentes actividades que se realizan.

Después de 15 años de servicio a la población se pueden percibir los frutos, si bien no abundantes, lo suficiente para seguir apostando por el ideal de servicio a los niños: hogares integrados, jóvenes que se ganan la vida de una forma digna, cinco egresadas de educación media, dos bachilleres, cuatro universitarios y 80 niños que han aprendido un oficio con el cual podrán ganarse la vida.

La mayor parte del trabajo se realiza en el barrio Sunceri, gracias a lo cual APS se ha ganado la credibilidad de la comunidad y del sector. Incluso los que se dedican a tareas ilícitas -drogas y pandillas- respetan y valora, aunque su vidas transitan por otros caminos, al Equipo de APS, así como también a los niños que están dentro del programa. La gente cree en las labores de APS.

Lo que se quiere es "comerles el tiempo libre", que les expone a la calle, donde está la amenza real de las drogas y las pandillas. APS sale al paso para ofrecer a los niños juegos, formación en valores, refuerzo escolar, paseos recreativos y todo aquellas actividades que son atractivas para ellos. Donde hay un grupo de niños allí van los Educadores con un lazo y una pelota para jugar con ellos.

Los Padres Paúles guían el programa. Son quienes velan económica y legalmente. Gracias a ellos el carisma vicentino, de acompañar el más pobre y darle seguimiento, está muy arraigado en el Equipo de Educadores.

La identidad católica del programa Amigos Para Siempre no es una limitante para el trabajo con los niños El programa APS, como institucición católica dedicada a la formación en valores a todo niño, ha ido labrándose una imagen, un prestigio entre los moradores del lugar que hay que conservar con miras al futuro.

 

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Otro acierto de APS es tener la satisfacción de decir: "a estos niños se le pudo acompañar", acorde con la filosofía del programa que reza: "nosotros mostramos un camino". Los niños deciden si lo siguen o no. Un 80% deciden seguirlo. Algunos no dicen "NO" o siemplemente no siguieron las normativas del APS.

En más de una ocasión en el Centro Penal Sampedrano alguno le ha dicho a Lupe Mejía, Coordinadora de APS: "amiga, usted gastó mucha saliva en nosotros". Pero el hecho de que ellos descubran de que al menos alguien les habló de "ese camino a seguir", vale la pena.

19 niños del APS han muerto por acciones violentas en los 15 años de existencia del programa. El ambiente sociológico ha propiciado la "explotación sexual" de menores. Por razones institucionales, a nivel gubernamentel, APS no puede dar una respuesta. Lo único que se puede hacer es acompañarles a nivel sicológico, aunque las secuelas son muy profundas.

El Equipo de APS está conformado por 11 personas, 5 educadores, 1 voluntaria, 1 motorista, una secretaria, 1 contadora y la Coordinadora. Adicionalmente hay un equipo de 5 sicólogas que prestan su servicio voluntario. La Asociación de Padres Paulinos en Honduras financia el programa y la "Divina Providencia" . Hay algunos donantes locales que ayudan poco.

El lema que identifica a Amigos Para Siempre es el siguiente: Yo vivo sano y feliz, digo no a las dogras. Y, naturalmente, el programa APS cuenta con un sísbolo: Compasol. Entre los hondrueños la parabara "compa" es una palabra que siginfica mucho, sobre todo entre los amigos. Campasol nos recuerda al Sol, que sale, com dice el evangelio, para manos y buenos. Compa es el amigo cercano, el que siempre está a tu lado. APS es, para los niños y niñas, un sol que sale para todos.

Ver programa similar: "Brotes Nuevos"