La parroquia San Vicente de Paúl, zona urbana, preparó con gran devoción el Vía Crucis, creando una gran entusiasmo en la comunidad. Los jóvenes, los protagonistas vivientes del Vía Crucis, representaron la vida del Señor con mucho recogimiento.
La comunidad hacía, hasta la fecha, el tradicional Vía Crucis por las calles. Pero esta año 2008 se quiso, animados por el párroco y el equipo de liturgia, así como con la asesoría de los "Nazarenos" de la Parroquia San José, hacerlo en vivo, dramatizado por los jóvenes, sobre todo, con la participación de adultos.
La experiencia fue frutífera, ya que animó la fe de los penitentes y realzó el espíritu propio del Viernes Santo. La intención consitía en ahondar en la experiencia del misterio de la muerte del Señor. Cada uno, como es natural, consiguió entrar, en cada estación, en la parte más difícil y dolorosa de la vida de Jesús, el Hijo de Dios.
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